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La cena de Navidad en el embarazo

19 Dic

¡Que no se vuelva una tortura! Aquí te decimos cómo cuidar tu alimentación hasta en diciembre

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Durante el embarazo es importante que cuides la calidad, cantidad y proporción de dieta en cualquier época del año, ya que necesitas recibir los nutrimentos necesarios para que tu bebé crezca y nazca más saludable. Si aseguras una buena nutrición, evitarás complicaciones durante el parto y estarás en las mejores condiciones físicas durante el posparto.

Por eso y a pesar de esta época del año, debes mantener una ganancia de peso estable por mes (de 500 g a 1 kg). Para lograrlo y no desistir en el intento, te ayudamos con los siguientes tips.

Lo que no te debe faltar en los nueve meses

Calorías

En los primeros cuatro, consume las mismas que ingerías antes de embarazarte. Si no estás segura de que sean las adecuadas, acude con un especialista para determinar las que necesita tu cuerpo requiere.

Después de ese periodo aumenta 200 kcal al día y come así hasta el final de la gestación. Éstas equivalen a un yogurt y una fruta, dos frutas y una barrita o dos tortillas con queso. Si continúas con este método, mantendrás tu peso y seguirás nutriendo a tu bebé.

¿Sabías que en Nochebuena puedes cenar de mil a 4000 kcal? Si para el 2 de enero subiste 2 kg, significa que consumiste más de 14000 kcal extras. Por eso, cuídate de estos alimentos:

Platillo Calorías (kcal)
300 g de turrón 200
1 taza de

bacalao
ensalada de manzana
espaguetti con crema
papas fritas
500
350
400
420
1 rebanada de panqué de fruta 450
Vitaminas
Es importante que consultes al médico para que te recomiende cuáles debes ingerir antes de embarazarte. Los que te sugerimos durante esta etapa son:

Trimestre Indispensables
Primer Hierro, calcio, ácido fólico
Segundo Hierro, calcio, vitaminas C, A,
D y E, complejo B
Tercer Hierro, calcio, vitaminas C
y A, zinc y complejo B
Menú navideño
Para que esa noche no te tortures por lo que puedes o no comer, empieza a cuidarte desde la mañana. Por ejemplo:
Desayuno
1 plato de fruta
Claras de huevo con verduras
1 jugo de zanahoria
Colación
Jícamas
Comida
Sopa de verduras
Filete de pescado o pechuga asada
Ensalada
Colación
Zanahorias con limón y sal
Cena
Entrada: Ensalada de lechuga y verdura cruda con limón y sal
Plato fuerte: espagueti, pan o ensalada de manzana (nunca las tres juntas). Pollo, romeros, bacalao o pierna (si deseas probar de todos, tu porción deberá ser pequeña).
Postre: ponche con Splenda, una rebanada de pastel o de fruitcake.
Lo ideal es comer de todo pero con moderación, en porciones pequeñas y de forma equilibrada, así mantendrás tu peso y un embarazo saludable.

Vía BBMundo

¿Se deben fijar horarios en la lactancia?

7 Dic

La frecuencia de las tomas es distinta en función de si la lactancia es materna o artificial. Descubre qué cambia.

lactancia

La leche materna varía en cantidad y calidad: el niño que se alimenta al pecho, por lo tanto, tiene que aprender a adaptarse a estas diferencias en su alimentación. Asimismo, debe desarrollar distintas formas de succión, en función de sus necesidades, que varían dependiendo de si obtiene la parte final de la leche, más grasa que la inicial, que, por otro lado, le sirve para apagar la sed.

En definitiva, la leche materna estimula más al niño, pero esta ventaja indudable para él puede parecer a ojos de los adultos (de forma errónea) un indicativo de “falta de regularidad”.

Sea cual sea el tipo de leche, es necesario adaptarse a los ritmos y las necesidades del pequeño. Por lo tanto, también en el caso de la lactancia artificial, no debes esperar las tomas con el reloj en la mano.

Vía: Mi bebé y yo

Lo que debes saber sobre las primeras comidas del bebé

6 Dic

Es increíble lo que tu pequeño ha crecido. Parece que fue ayer que llegó a tu vida, con ese llanto vivaz para alegrarla y cambiarla de pies a cabeza. Pero el tiempo pasó, tu pequeño ya te alegra el día con sus adelantos y morisquetas, incluso algunos dientes le asoman tímidamente como pidiendo permiso. Y ahora, está listo para dar ese primer paso hacia el descubrimiento de nuevos sabores y sensaciones a través de la comida.

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Prepárate para ver a tu pequeño embadurnado de pies a cabeza mientras un bocado aterriza en su boca, y otro bocado, encuentra asilo en su ropa y en tu, hasta ahora, impecable piso.

Hoy te aconsejamos sobre los primeros alimentos sólidos en el bebé.

  • La mejor orientación, el pediatra

Sabemos que al momento de plantear alguna duda, todos tienen un manual de recomendaciones debajo del brazo. Tu suegra te dirá que el bebé puede empezar a comer sólidos a los cuatro meses, mientras que tu madre te aconsejará que a partir de los seis meses es la edad ideal para probar recetas para bebés. Tu vecina te recomendará empezar con frutas, mientras que tu mejor amiga dirá que lo ideal son las papillas de verduras.

Pero, cuando se trata de la salud de los pequeños, lo mejor es apelar a la palabra justa del pediatra, e informarse con él acerca de las señales a las que debemos atender para saber si nuestro pequeño ya puede empezar a ingerir sólidos; las cantidades indicadas y cuáles son los sólidos más propicios para ofrecerle al principio.

  • La hora de comer del bebé

Debes saber que a la hora de darle de comer a tu bebé, las primeras veces será toda una odisea. Lo que sí podemos recomendarte es que no lo intentes con el bebé en tu regazo, ya que lo más probable es que tu pequeño apenas pruebe la comida y tú termines frustrada. Varios días antes de que empiece a probar sólidos, deja que se acostumbre a la sillita de comer para bebé y déjalo que se acostumbre al plato de comida para bebé y a la cuchara de plástico.

Permítele jugar con la comida, y prepara un enorme babero, evitarás tu sufrimiento por las manchas de comida en su ropita.

Busca el mejor momento para alimentar a tu bebé; si está molesto o en medio de una crisis de llanto o con sueño, evidentemente ese no será el momento adecuado para que tu pequeño disfrute de la comidita en su silla de comer.

También deberás tener en cuenta que tu bebé necesitará tiempo para acostumbrarse a los nuevos sabores y texturas; si le diste papilla de zapallo por primera vez y no hubo manera de que comiera ni un pequeño bocado, no te rindas. Prueba varias veces antes de renunciar a prepararles determinados platos. Ten en cuenta que estás educando su paladar y para esto necesitarás tiempo y paciencia.

Vía: Entre padres

Consejos prácticos para cocinar para tu bebé

4 Dic
  • La compra

Es recomendable comprar de una fuente segura, de confianza, que proteja la calidad de los alimentos, que respete la cadena de frío de los alimentos que así lo requieren.

bebe_cuchara2A la hora de comprar dedica algún tiempo a leer las etiquetas, aunque sea una por vez y así familiarizarte con los ingredientes y agregados a los alimentos, fechas de vencimiento y de envasado. Sé exigente, pero para ello es necesario estar informado. Opta siempre por lo natural ante lo coloreado o muy artificial.

Si un alimento requiere refrigeración, que debes obtener de una heladera, asegúrate que no sea apagada en la noche. Especialmente lácteos y derivados, carnes.

  • Manipulación

Higiene: cuando se trata de bebés o niños pequeños las medidas de higiene a adoptar nunca son exageradas, ya que el alimento, además de nutrirlo, puede ser vehículo de elementos perjudiciales, que podemos evitar con una higiene adecuada.

Frutas y verduras: necesitan ser lavadas de a una, si se trata de hojas, debajo del chorro de agua, cepillarlas si se utiliza la cáscara, sumergirlas en hipoclorito con agua (1 CUCHARITA POR LITRO DE AGUA). Por el contrario, LOS HUEVOS no deben ser lavados, ya que al hacerlo le quitamos su protección natural contra los microrganismos; sin embargo, evita quebrarlos en el recipiente que se va a usar ya que de esa manera podemos contaminar la preparación. Otra medida de higiene posible es lavar los envases de plástico que van al refrigerador como bolsas de leche, quesos, yogures.

Asimismo, cuidar la higiene de quien manipula los alimentos y del lugar de preparación también es importante. Lávate las manos cuantas veces sea necesario, evita tener contacto con dinero o utensilios de limpieza mientras cocinas y recuerda utilizar solamente AGUA POTABLE para preparar comidas para los más chiquitos.

Utensilios: hay un equipo básico para los primeros años de cocina para bebés como: exprimidor, rallador o procesadora o licuadora. Pelador de verduras: cuidar siempre el estado del metal, ya que el contacto de los alimentos con metales oxidados puede ser nocivo. Estos electrodomésticos y ayudas permitirán una menor manipulación y menor tiempo de preparación, con doble ventaja: mejor conservación de nutrientes y más tiempo para disfrutar a tu bebé y tu familia.

Lo ideal es consumir lo preparado en el momento, ya que la luz, el aire, el calor excesivo, entre otros factores, interfieren en la calidad final del alimento. Si no fuese posible, utiliza buenas medidas de conservación: en el refrigerador en un recipiente adecuado que lo aleje de esos factores. No guardes alimentos crudos y cocidos en el mismo envase.

Cocción: todas las vías de cocción son recomendables, excepto la fritura. En todos los casos: horno, micro, parrilla o plancha, ten la precaución de evitar las costras de tostación, de utilizar el mínimo de agua o de utilizar los caldos ya que en ellos se quedan parte de algunos minerales y vitaminas importantes, especialmente para frutas y verduras. Cuida los tiempos de cocción, si los excedemos permanentemente alteramos la textura de los alimentos y aumentamos las pérdidas de esos elementos interesantes.

Y, por supuesto, y no menos importante: la comida entra por los ojos. No olvides cuidar la presentación de los alimentos, la combinación de colores, texturas y sabores determinará en gran parte el éxito del plato.

Conservación: conservar en el refrigerador nos permite disponer de alimentos en forma casi inmediata, previamente planifica y organiza y así ahorras tiempo. Como hablamos particularmente de los niños en sus primeros años hemos dicho que lo ideal es preparar los alimentos en el momento, pero también sabemos que eso no siempre es posible, entonces este electrodoméstico se transforma en una herramienta útil.

Poner los alimentos en refrigeración no les quita propiedades nutricionales, ya que la vía de conservación es el frío. Cuidemos en ambos casos el envase o material que vamos a utilizar, asegurando que esté bien cerrado, etiquétalo, bajo ninguna circunstancia lo vuelvas a congelar después de descongelado. Para optimizar este mecanismo y aprovechar al máximo el rendimiento de los alimentos, congela porciones pequeñas.

Vía: Mundo bebé

Los ingredientes para conseguir un puré ideal para tu bebé

29 Nov

El éxito de un buen puré reside en una amorosa elaboración y en los buenos ingredientes adquiridos en una cuidadosa compra de productos. Es preferible comprar productos frescos, especialmente la carne, verduras y hortalizas. La carne ha de ser desgrasada y preferiblemente de las partes del animal más tiernas y jugosas (en tu carnicería podrán aconsejarte), las verduras frescas y evitar aquellas que tienen un aspecto demasiado bonito, suelen ser objeto de pesticidas e insecticidas excesivos.

¿Qué ingredientes no pueden falta en el puré del bebé?

Dependerá de la edad de nuestro bebé. Los que mencionamos a continuación son los básicos para el primer año de vida del bebé.

  • Carne: pollo, pavo, ternera o cordero (la carne de cerdo, aunque es más grasa, también podemos emplearla, pero con menos frecuencia). El empleo de las carnes de pollo y la ternera deben ser las más frecuentes. Las carnes rojas tienen más hierro, así que es preferible la ternera roja a la blanca, aunque esta última parezca más tierna.
  • Pescado: comenzar con el blanco y, con menos frecuencia, ofrecer el azul que es más graso.
  • Verduras y hortalizas: patata, zanahoria, judías verdes, calabaza, calabacín, puerro, acelgas.
  • Aceite de oliva virgen extra.

Debemos incorporar ingredientes de manera progresiva, y observar posibles reacciones en nuestro bebé. Siempre se aconseja empezar por la carne de pollo (de fácil triturado), papa y zanahoria, luego ir incorporando verduras como la judía verde o la acelga. Para la iniciación, la zanahoria debería ser el elemento predominante, ya que debemos empezar con los alimentos más dulces por su parecido con el gusto de la leche.

La zanahoria y la papa son la base de casi todos los purés infantiles, les proporcionan un dulzor y una textura ideal.

Es preferible que el pescado empleado en los purés sea congelado previamente, ya que mantiene todas las propiedades nutritivas, y eliminamos el riesgo de mal estado o presencia de anisakis (parásito del pescado). Puedes añadir tus propios ingredientes, según gustos o lugar dónde te encuentres, pero se deben evitar hasta el año: coles, guisantes, espinacas o legumbres. Tampoco es adecuado el empleo de vísceras animales: hígado, sesos, riñones, etc.

Vía: Guía infantil