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¿Es bueno complementar con fórmula?

20 Dic

La combinación debe hacerse sólo bajo supervisión profesional y con algunas recomendaciones generales.

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Como lo hemos dicho, la leche materna es el mejor alimento y entre sus beneficios están que provee la nutrición ideal, madura el aparato digestivo de tu bebé, lo protege contra infecciones y actúa directo sobre su desarrollo cerebral pero, si eres de las mamás que necesita combinar la lactancia con fórmula, esto te puede funcionar.

En teoría y de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), los menores de seis meses deben ser alimentados exclusivamente con pecho, sin embargo, es importante que sepas las pautas para combinar la leche de sustitución con la tuya.

Qué es 
Un producto diseñado para cubrir las necesidades nutricionales de los niños con ciertas características o un complemento de la lactancia materna; se fabrica a partir de la leche de vaca o sus componentes y generalmente incluye lactosa, proteínas, vitaminas y nutrimentos inorgánicos (minerales) que son reajustados para semejarse a la natural.

¿Es seguro combinarlas?
Sí, siempre y cuando lo hagas de acuerdo a las indicaciones del pediatra o nutriólogo. La fórmula, según normas de la OMS, está considerada un medicamento y su administración debe darse según el peso, talla e historial clínico del niño.

Qué cantidad darle
El pediatra Pablo Leytón, señala que el número de mililitros se deriva de la energía gastada de acuerdo a su edad y actividad física diaria, ya que el cuerpo requiere una caloría por cada mililitro de agua consumida y en su caso, este consumo se basa en el crecimiento acelerado durante el primer año.

Generalmente se considera que por cada kilogramo, corresponden 150 mililitros diarios. Por ejemplo, si tu bebé pesa 4.5 kg, necesita tomar 675 ml de leche de fórmula (4.5 x 150 = 675) pero como te comentamos, es primordial que su médico sea quien te asesore.

Tips

  • Al prepararla, sigue cuidadosamente las instrucciones del envase y no mezcles diferentes marcas, podrían provocarle estreñimiento o diarrea
  • Para saber si le estás dando la cantidad adecuada, pon atención en el número de pañales que usa al día: entre ocho y 12 en el primer mes y de seis a 10 hacia el sexto, son buenos indicios.

Vía BBMundo

La cena de Navidad en el embarazo

19 Dic

¡Que no se vuelva una tortura! Aquí te decimos cómo cuidar tu alimentación hasta en diciembre

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Durante el embarazo es importante que cuides la calidad, cantidad y proporción de dieta en cualquier época del año, ya que necesitas recibir los nutrimentos necesarios para que tu bebé crezca y nazca más saludable. Si aseguras una buena nutrición, evitarás complicaciones durante el parto y estarás en las mejores condiciones físicas durante el posparto.

Por eso y a pesar de esta época del año, debes mantener una ganancia de peso estable por mes (de 500 g a 1 kg). Para lograrlo y no desistir en el intento, te ayudamos con los siguientes tips.

Lo que no te debe faltar en los nueve meses

Calorías

En los primeros cuatro, consume las mismas que ingerías antes de embarazarte. Si no estás segura de que sean las adecuadas, acude con un especialista para determinar las que necesita tu cuerpo requiere.

Después de ese periodo aumenta 200 kcal al día y come así hasta el final de la gestación. Éstas equivalen a un yogurt y una fruta, dos frutas y una barrita o dos tortillas con queso. Si continúas con este método, mantendrás tu peso y seguirás nutriendo a tu bebé.

¿Sabías que en Nochebuena puedes cenar de mil a 4000 kcal? Si para el 2 de enero subiste 2 kg, significa que consumiste más de 14000 kcal extras. Por eso, cuídate de estos alimentos:

Platillo Calorías (kcal)
300 g de turrón 200
1 taza de

bacalao
ensalada de manzana
espaguetti con crema
papas fritas
500
350
400
420
1 rebanada de panqué de fruta 450
Vitaminas
Es importante que consultes al médico para que te recomiende cuáles debes ingerir antes de embarazarte. Los que te sugerimos durante esta etapa son:

Trimestre Indispensables
Primer Hierro, calcio, ácido fólico
Segundo Hierro, calcio, vitaminas C, A,
D y E, complejo B
Tercer Hierro, calcio, vitaminas C
y A, zinc y complejo B
Menú navideño
Para que esa noche no te tortures por lo que puedes o no comer, empieza a cuidarte desde la mañana. Por ejemplo:
Desayuno
1 plato de fruta
Claras de huevo con verduras
1 jugo de zanahoria
Colación
Jícamas
Comida
Sopa de verduras
Filete de pescado o pechuga asada
Ensalada
Colación
Zanahorias con limón y sal
Cena
Entrada: Ensalada de lechuga y verdura cruda con limón y sal
Plato fuerte: espagueti, pan o ensalada de manzana (nunca las tres juntas). Pollo, romeros, bacalao o pierna (si deseas probar de todos, tu porción deberá ser pequeña).
Postre: ponche con Splenda, una rebanada de pastel o de fruitcake.
Lo ideal es comer de todo pero con moderación, en porciones pequeñas y de forma equilibrada, así mantendrás tu peso y un embarazo saludable.

Vía BBMundo

No todos los niños reciben juguetes adecuados a su edad

18 Dic

Al desconocer su uso, los pequeños se frustran, y además puede peligrar su seguridad.

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Todavía hay padres que a la hora de hacer un regalo a sus hijos se dejan llevar por el tamaño del juguete, su vistosidad, apariencia y el precio, dejando al margen algo tan importante como la edad recomendada del producto. “Supone un gran error —asegura Imma Marín, directora de Marinva y presidenta de IPA España (Asociación internacional por el derecho de niños y niñas a jugar)—. Actuar así supone una forma de ‘alargar la vida de los juguetes’; sin embargo, se perjudica al niño porque lo que recibe no cumplirá sus expectativas, se aburrirá y se sentirá frustrado por no saber utilizarlo”.

 
Desde la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes (AEFJ) advierten que las consecuencias pueden ir más allá. “Al no sacarle el rendimiento adecuado, el pequeño utilizará el juguete para otros fines, lo que pone en riesgo su seguridad —apunta Cristina Miró, secretaria técnica de la AEFJ—. Los fabricantes tenemos muy estudiadas las edades de cada juguete y por eso nos preocupamos de informar de ello en cada producto. Es más, hacemos especial hincapié en los productos para menores de tres años, a través de un pictograma y un símbolo de prohibido. Que tenga piezas pequeñas o cuerdas puede poner en riesgo la vida del pequeño”.
 
No obstante, desde la AEFJ apuntan que cuando baja el presupuesto familiar se tiende a mirar con mucha más atención el juguete que se elige. “Se trabaja mucho más la carta de los Reyes Magos”, asegura Cristina Miró.
 
Hasta 6 meses
Comienza el aprendizaje y el desarrollo de sus sentidos. Su movilidad es reducida por lo que el papel de los padres es esencial. El bebé se sentirá atraído por objetos brillantes, con colores contrastados y sonidos. Una buena opción son los móviles de cuna, las lamparitas luminosas con imágenes o los muñecos suaves, blandos, sin pelo y tacto agradable.
 
De 6 a 12 meses
Sus movimientos son más coordinados y es capaz de mantenerse sentado con más o menos soltura, esencial para su independencia motriz. El juguete que más le llama la atención en esta etapa es, sin duda, la pelota. También son muy adecuados los cilindros grandes sobre los que balancearse, los juguetes apilables, y los muñecos móviles que le animen a perseguirlos.
 
De 1 a 2 años
Tras el primer año se mantendrá en equilibrio y dará sus primeros pasos. Pasará del juego exploratorio, de reconocer los juguetes, a descubrir qué hacer con ellos. Hacia los 18 meses continúa su interés por todo lo que suponga movimiento y le implique relación con los objetos. Le encantarán los balancines, correpasillos, andadores, carritos de supermercado, triciclos sin pedales, encajes sencillos, pinturas de dedos, libros-cuento…
 
De 2 a 3 años
Da un salto cualitativo: mejor movilidad, aumenta su paciencia y atención y sobre todo empezará a hablar. Cada juguete estimulará distintas capacidades. Sienten gran atractivo por los columpios, tubos de gateo para pasar por dentro, juguetes para la bañera, casitas, granjas, garajes de una sola planta… Crece su capacidad de simulación, por lo que le encantarán las cocinitas o los disfraces.
 
De 3 a 5 años
Ya es capaz de correr, saltar, entender las secuencias temporales e integrar normas. Su lenguaje y su motricidad fina se agudizan. Ahora son ellos los que empiezan a pedir juguetes. Entre sus preferidos: patines, patinetas, pelotas, juegos de agua, caleidoscopios sencillos, bicicletas sin pedales, cabezas de muñecas para peinar y maquillar, castillos, vehículos de todo tipo, escenarios fantásticos, bebés muñeca, pistas de looping y figuras de animales.
 
De 5 a 8 años
Sus juegos son activos e imaginativos, y son capaces de jugar solos y concentrarse. Su autoestima aumenta cuando consiguen logros. Muy adecuados son los aros hula-hop, bolos, malabares, bicicletas, dianas, coches teledirigidos, marionetas, plastilina, rompecabezas, mosaicos, y juegos de magia o de azar, como la oca o el dominó.
 
De 8 a 11 años
A lo largo de esta etapa imperan los juegos de moda porque son los que les hacen ser alguien, tener identidad ante los demás. Ahora demandan juguetes, e incluso la marca concreta. Les encanta disfrazarse e imitar a sus cantantes o artistas favoritos. Además de los disfraces y karaokes, disfrutarán con mecanos, scalextric, experimentos sencillos, construcciones, juegos de razonamiento y sobre todo los videojuegos de habilidades.
 
De 11 a 14 años
Ya no son niños, tampoco adultos. En esta etapa les atrae lo que tenga que ver con el deporte y los juegos de elaboración abstracta, como los de rol y simulación, los de preguntas y respuestas, lógica… Sus demandas son cada vez más complejas y les encantan los videojuegos, los juegos para móvil, etc., que siempre deben ser adecuados a su edad.
 
Vía OroNoticias

Consejos para una (futura) mamá sana

17 Dic

Podemos empezar a cuidar a nuestro hijo cuando es apenas una idea. Llegar a la búsqueda con los controles al día y transitar los nueve meses en buenas condiciones de salud es clave para vos y para el bebé.

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Soñar un embarazo o enterarse de que el bebé ya está en camino desata un estado de ánimo colmado de expectativas, emociones y ansiedades. Es importante que la mujer sea consciente de una serie de temas para transitar los meses de la dulce espera en armonía, tranquilidad y bienestar.

1) Programar una consulta preconcepcional: Para cuidar la salud de la mamá y del futuro bebé, lo ideal es planificar la llegada de un bebé, y en ese caso, realizar una consulta preconcepcional de evaluación integral en la que el médico tomará nota de los antecedentes y hábitos de la mujer para brindarle pautas sobre alimentación, actividad física y sexual; controlará el estado nutricional y pedirá la realización de estudios serológicos.

2) Tratar las enfermedades de base: En el caso de las mamás con enfermedades preexistentes (cardiovasculares, hipertensión, diabetes, autoinmunes, etc.), es importante la interacción entre los especialistas para adecuar los tratamientos al período de gestación pensando opciones terapéuticas y cambiar –si fuera necesario- la medicación.

3) Cuidar el peso y la alimentación: El estado nutricional materno es determinante en el crecimiento fetal y en el peso del recién nacido. Así, las mujeres obesas deben ajustar el peso a su contextura antes de quedar embarazadas para evitar complicaciones. Del mismo modo, es fundamental mantener una dieta diversa, saludable y equilibrada que incluya frutas, fibras, verduras y carnes magras. El aumento de peso debe ser controlado de acuerdo a la edad, altura y peso inicial. En términos generales, se recomienda un aumento promedio entre 11 y 12 kilos durante todo el embarazo.

4) Practicar actividad física: El ejercicio constituye uno de los pilares fundamentales para mantener un estilo de vida saludable durante en el embarazo; será el obstetra quien indique cuándo comenzar y qué deporte practicar. Generalmente, se recomienda bailar, nadar, o simplemente caminar.

5) Organizar un plan de vacunación: Un plan de vacunación adecuado disminuye el riesgo de enfermedades prevenibles por vacunación. Durante la gestación, se recomienda la vacuna antigripal y la doble adultos (tétanos y difteria).

6) Suspender hábitos riesgosos: Cuidar la salud de la embarazada es prioritario para el buen crecimiento fetal. Se aconseja no tomar alcohol, dejar de fumar, suspender el consumo de todo tipo de drogas y evitar la automedicación.

7) Pedir acompañamiento durante el puerperio: La mujer, en especial la primeriza, necesita una contención especial en el período posterior al nacimiento, por lo que es conveniente que reciba apoyo y acompañamiento del entorno familiar.

 

Vía EntreMujeres

¿Pueden los padres moldear el gusto musical de los hijos?

17 Dic

Muchos padres intentan formar los gustos musicales de sus hijos. ¿Pero es un esfuerzo condenado al fracaso, o peor, hará que los niños odien la música que sus padres aman y amen la que odian?

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Podría ser algo así: si a los bisabuelos les gusta la música clásica (Mahler), a los abuelos el jazz (Ellington) y a los padres el rock (Queen), los hijos podrían ser expertos en Gangnam Style, del rapero surcoreano PSY.

 
Aunque sea sólo por los largos viajes en auto, a los padres les interesa compartir gustos musicales con sus hijos.
 
“Cada padre quiere que su hijo sea hincha de su mismo equipo de fútbol”, dice Jeremy Summerly, director de orquesta británico y catedrático en la Real Academia de Música.
 
“Y me imagino que todos los padres tienen un deseo innato de que su hijo disfrute de la misma clase de música que ellos”.
 
Pero los tiempos cambian.
 
“El tipo de música que gustaba al padre puede haber pasado de moda para cuando el hijo tenga su edad”, afirma Summerly.
 
Por esta situación está pasando Tom Hodgkinson, escritor satírico y autor de “The Idle Parent” (El padre despreocupado). Hodgkinson conoce bien los riesgos de tratar de formar los gustos de un niño.
 
“Hay un episodio de Los Simpson en el que Homero está en el auto escuchando rock de los 70 con sus hijos, que sólo gruñen”, señala Hodgkinson.
 
Sin embargo, él mismo intentó hacerlo con sus hijos.
 
“Por un tiempo, nosotros cuatro, mi esposa y los niños, tomamos lecciones de piano juntos. Ahora mi hijo toca el ukelele por toda la casa. También tiene una banda llamada Purple Inferno”.
 
“A veces voy conduciendo y le pregunto a Arthur, mi hijo de 12 años, si conoce los dos primeros álbumes de Red Hot Chili Peppers, y él los descarga y los escucha en el auto”.
 
“El otro día lo escuché tocar el bajo de “God Save the Queen”- la canción de Sex Pistols, no el himno nacional- y me sentí complacido. Pensé ‘ese es mi hijo'”, dice Hodgkinson, que tocaba en una banda punk en la universidad.
 
Psicología infantil
El violonchelista Julian Lloyd Webber cree que no se pueden imponer los gustos a los hijos, pero se les puede guiar, como hizo con el suyo, David.
 
“Quieres mostrar a tu hijo las cosas que crees que son las mejores. Cuando mi hijo tenía 8 años, lo llevé a ver al violonchelista ruso Rostropovich. Eso es algo especial y le quedará toda la vida”, afirma Lloyd Webber.
 
En otros hogares, las influencias musicales se transmiten de forma menos deliberada.
 
“No puedo decir que alguna vez traté de formar el gusto musical de mis hijos”, dice Jem Finer, artista y miembro fundador del grupo irlandés The Pogues.
 
Sus hijas, Ella y Kitty, tuvieron que vivir con la música que se tocaba en casa y lidiar con los instrumentos musicales que estaban a su alcance.
 
Mientras Finer tocaba canciones de Captain Beefheart, blues y música de Grecia, Irlanda, España y Turquía, su esposa, la artista Marcia Farquhar, ponía a sus hijas canciones cómicas de Bernard Bresslaw, Beethoven y -cuando su padre no estaba- The Pogues.
 
Es evidente que algo quedó. Ella, de 29 años, acaba de terminar un doctorado en teatro y Kitty, de 27, es artista y compositora.
 
Sin embargo, a veces los esfuerzos de los padres no surten efecto.
 
“Algunos hijos siguen lo que a sus padres les gusta. Disfrutan vivir como sus progenitores, y otros hacen precisamente lo opuesto”, señala Summerly.
 
“Si el padre escucha a Mahler, el hijo se inclina por Lady Gaga”.
 
Un idea es recurrir a la “psicología infantil”. Si se quiere que escuchen determinada música, conociendo la tendencia de los hijos a rebelarse, Summerly sugiere prohibirla en casa.
 
“Podría ocurrir que repentinamente el hijo adore los cuartetos de cuerdas de Haydn y los escuche en privado”.
 
Por lo visto el ambiente musical hogareño no necesariamente influye en los gustos de un hijo.
 
“Crecí en una casa donde predominaba la música clásica. Y no la soportaba”, comenta Finer.
 
“Recuerdo que me compraron ‘Pedro y el lobo’ (de Sergei Prokofiev) y no me interesaba en absoluto”. “Solamente respondía a música mucho más básica, primitiva, como el rock and roll, hasta que mi mente se desarrolló”.
 
El otro extremo
¿Pero qué pasa cuando el esfuerzo por formar el gusto musical de un hijo funciona demasiado bien?
 
Para aquellos padres tentados a desviar a los hijos de los éxitos de moda en favor de la música clásica y romántica, como Haydn, Mozart, Beethoven y Schubert, Summerly tiene una advertencia.
 
“Hay que tener cuidado, podría alejar al niño de sus amigos en la escuela”.
 
Hodgkinson es muy consciente de otro problema para los padres.
 
“Me gustaría ir a ver a Metallica con mi hijo, pero hay algo desagradable cuando un padre e hijo escuchan a la misma banda. Es mi responsabilidad odiarla”, dice.
 
“Actualmente escucho música medieval y barroca. Cuando la pongo en el auto, mi hijo se queja. Parte de mí siente que los hijos deberían escuchar música diferente a la de los padres”, agrega.
 
Para la mayoría de los padres el deseo de formar el gusto de un hijo se basa en algo positivo: compartir lo que aman.
 
Summerly cree que la música puede educar y guiar nuestros sentimientos profundamente.
 
“Si un padre cree que la música es primero un espejo del alma y segundo que puede estimular el buen comportamiento o que es una parte importante del desarrollo educativo, es razonable pensar que tratará de fomentar cierto tipo de música”, acota Summerly.
 
Todo el mundo debería tener la posibilidad de tocar aunque sea un instrumento musical simple y de hacerlo junto a otras personas.
 
“Cuando era chico me dijeron que no tenía oído musical”, cuenta Jem Finer, “así que ni siquiera me consideraron para lecciones de música”.
 
Ahora toca banjo, guitarra, zanfonía, mandola y saxofón.
 
Hagan lo que hagan o no los padres para formar el gusto de sus hijos, ellos solos encuentran lo que les gusta. Quizás todo lo que necesitan es que se les abran las puertas -como dice Lloyd Webber- “a algunos de los más grandes logros de la humanidad” y dejarlos explorar a su antojo.
 
“No hay errores, de cualquier modo encontrarán su propio gusto”, concluye Lloyd Webber.
Vía OroNoticias